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| Foto: Universidad de Cartagena |
El claustro de La Merced fue el escenario de una nueva edición de los Diálogos Caribeños Este espacio, dirigido por el Instituto Internacional de Estudios del Caribe, centró su debate en el conversatorio titulado «Los Estudios Caribeños: sentidos, derroteros y momento actual».
La sesión estuvo a cargo de la docente e investigadora dominicana Elissa Lister Brugal, adscrita al Departamento de Estudios Filosóficos y Culturales de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Colombia. La académica profundizó en los rumbos actuales de esta área, los retos metodológicos frente al conocimiento hegemónico y la urgencia de revalorizar el pensamiento regional.
Entre la coyuntura geopolítica y las ciencias sociales
Al ser consultada sobre el rumbo actual de los estudios caribeños, la doctora Lister Brugal señaló que estos se debaten entre las coyunturas políticas y geopolíticas que impactan a los territorios y la evolución propia de las ciencias sociales y humanas. A su juicio, existe una brecha constante entre las realidades dinámicas de la región y la forma en que se produce el conocimiento sobre ellas.
En este sentido, advirtió sobre la dependencia metodológica y teórica de la academia latinoamericana respecto a los centros de poder tradicionales. “Las exigencias en las ciencias sociales, los métodos y las teorías provienen normalmente de autores y academias de Europa, Estados Unidos, Canadá y otros ámbitos, los cuales no siempre se someten a una reflexión crítica sobre su pertinencia o utilidad para entender lo que pasa aquí”, explicó.
Problemáticas estructurales frente a los estereotipos
Frente a los retos para estudiar al Caribe desde sus propias voces y perspectivas, destacó que los temas centrales de la región no deben verse como simples tópicos aislados, sino como problemáticas estructurales e históricas de fondo, tales como el racismo y la desigualdad social que atraviesan a todo el territorio insular y continental circundante.
Igualmente, recalcó la necesidad de superar los estereotipos comerciales y turísticos que reducen la complejidad de la zona. Según señaló, una de las construcciones externas más nocivas es aquella que relega al Caribe a la idea de que “somos solo playas y rumba”.
“Eso nos afecta porque no se considera valioso lo que hacemos ni lo que pensamos”, afirmó la docente, al tiempo que enfatizó que los Estudios Caribeños fungen como una herramienta indispensable para contrarrestar este fenómeno.
Construir conocimiento para combatir el racismo
Como cierre de la jornada, Lister Brugal reflexionó sobre el rol fundamental de la academia en la formación institucional. A su criterio, promover los estudios caribeños permite edificar un conocimiento fundamentado en una perspectiva crítica y situada desde la propia región.
Para ella, este ejercicio intelectual y pedagógico es la clave para hacer frente de manera integral a las múltiples expresiones de exclusión, permitiendo combatir de forma efectiva “tanto el racismo epistémico como el cotidiano y el institucional”.
