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| Foto: Universidad de Cartagena |
El cine como actividad intelectual y diálogo caribeño
El decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Educación, Ricardo Chica Geliz, se consolidó como la principal autoridad de este espacio, quien destacó que la muestra buscó trascender la simple proyección de piezas fílmicas para convertirse en un espacio de fundamentación teórica, crítica y estética: “Este es un evento que pretende reconocer el cine como una actividad intelectual y, por tanto, es muy importante reconocer el fundamento teórico, el fundamento crítico, el fundamento estético, histórico, de lo que significa el cine”, expresó el decano.
Asimismo, Chica resaltó el impacto que ha tenido el festival a lo largo de sus cuatro ediciones y la importancia de integrar a otras instituciones de educación superior de la ciudad —como la Universidad Tecnológica de Bolívar, TECNAR, UNIBAC y la Universidad de los Libertadores— para propiciar un diálogo interinstitucional e internacional con colegas de México, Estados Unidos y Puerto Rico.
De cara al futuro, el decano subrayó el crecimiento en la participación internacional, destacando el aporte de Cuba en esta edición: "Este año nosotros logramos que Cuba mandara 15 piezas, las acabamos de ver, 15 piezas, 15 cortometrajes, 15 ejercicios fílmicos hechos tanto en la Escuela de San Antonio de los Baños como en la Escuela de FANCA que está en La Habana".
La visión del documental y los lazos culturales con Puerto Rico
Uno de los ejes centrales de la programación fue la participación activa de Carlos García Arce, docente de la Facultad de Comunicación e Información de la Universidad de Puerto Rico, quien estuvo presente durante los tres días del evento impartiendo conferencias y generando espacios de conversación sobre la realización audiovisual.
García Arce centró su intervención en desmitificar las preconcepciones que enfrentan quienes se inician en el género documental, abriendo el abanico de herramientas narrativas disponibles. Durante su conferencia dirigida a estudiantes, documentalistas y profesores, enfatizó que el documental no debe concebirse como una pieza rígida, sino como un formato fluido capaz de reflejar la visión y la voz propia del autor con un vínculo directo con la realidad. Citando al documentalista chileno Patricio Guzmán, el profesor recordó que "un país sin documental es como una familia sin álbum de fotos".
Para el profesor y sus estudiantes visitantes, la experiencia en Cartagena trascendió lo académico al evidenciar las profundas raíces compartidas entre el Caribe insular y continental. García Arce señaló que el clima, la arquitectura, la dinámica urbana y, muy especialmente, la música —como la salsa clásica que resuena en las calles— hicieron que la delegación puertorriqueña se sintiera completamente en casa, fortaleciendo los lazos de hermandad a través del mar Caribe.
