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Foto: Universidad de Cartagena |
En esta oportunidad, la jornada se llevó a cabo en el Claustro de La Merced, donde se evidenció el deterioro de varios árboles, particularmente de la especie Neem, los cuales presentan afectaciones visibles por plagas. “Estas especies están siendo atacadas por hormigas, lo que ha provocado un secamiento progresivo.“
Por eso, vamos a intervenirlas con un plan de choque basado en abonos con vitaminas y minerales, para fortalecerlas desde las raíces y evitar que lleguemos a la tala, que es lo último que queremos”, explicó Mayra Díaz, gerente ambiental de la empresa Serviecológica, encargada del manejo y control arbóreo en la Universidad.
El árbol de Neem en el país, aunque no es una especie nativa —fue introducido desde Panamá—, ha sido bien acogido por la comunidad universitaria por su capacidad para ofrecer sombra. La estrategia contempla también la poda de ramas secas y la fumigación para evitar la propagación de la plaga a otras especies cercanas.
Por su parte, Jean Paul Olivera Sousa, ingeniero ambiental y asesor externo de la Vicerrectoría Administrativa, destacó que esta intervención forma parte de un esfuerzo mayor que ya viene adelantándose en otros campus. “Hace un mes iniciamos con podas preventivas en el campus de la Salud en el barrio Zaragocilla, especialmente en zonas donde las ramas podrían representar riesgos eléctricos. Además, se realizó una primera jornada de control fitosanitario y fumigación, y ahora continuamos implementando el cronograma establecido en el Plan de Acción Ambiental”.
Con estas acciones, la Universidad de Cartagena reafirma su compromiso con la sostenibilidad ambiental, el cuidado del entorno natural y el fortalecimiento de un campus saludable para toda la comunidad universitaria.